Sexuales, divertidos, buena onda e insaciables
Esta es una linda experiencia que tuvimos con dos loquitos sexys y muy copados. Nos dio mucho gusto conocerlos desde un principio porque nos matamos de risa los cuatro cada vez que cateábamos y eso que no lo hicimos por mucho tiempo antes de conocernos en persona. Si tardamos en conocerlos porque no podíamos coincidir los cuatro, pero cuando lo hicimos hubo química desde el primer segundo.
Los invitamos a bailar para conocernos a ese lugarcito que siempre nos escapamos, allá por flores, en la calle artigas. Charlamos de boludeces (como siempre lo hacemos nosotros) y dijimos cosas disparatadas, seguramente por desinhibirnos por las espumas del vino, aunque igual somos así siempre, jaja.
Al conocerlos en persona sabíamos que la íbamos a pasar de diez. V se vino vestida con una vestidito colorado cortito para infartar. Su figura pequeña y proporcionada invita al mejor de los placeres con solo verla. Para que no se ponga celoso G, diremos también que estaba muy seductor.
Bailamos algo y en un momento, casi sin darnos cuenta estábamos bailando cruzados, es decir Pame con G y yo con V. Ni hace falta decir que ella me tentaba con cada roce de su piel con la mía y en uno de esos acercamientos nos fundimos en un beso cálido y profundo, cortito, pero no por lo breve menos intenso. Pame y G no se dieron cuenta de eso porque estaban en otra, jaja.
Luego, cansados de bailar y de haber disfrutado de una linda noche de boliche, nos fuimos a tomar algo en casa. La verdad queríamos comerlos ahí mismo, pero queríamos disfrutarlos a pleno en la intimidad, sin apuros y que nadie nos molestara, aunque solo fuera con la mirada. Llegamos a casa y como somos un poco tímidos para arrancar, no sabíamos como hacerlo, aunque cuando nos dimos cuenta estábamos franeleandonos en la habitación.
Los besos y caricias eran ya parte de nuestra noche-madrugada y las pieles estaban a altas temperaturas, nunca sabremos bien si por el calor de verano o por la calentura que teníamos.
G trataba de quitarle hasta la piel a Pame, mientras lamía su boca y ella ahogaba algunos gemidos cómplices mientras yo recorría la humanidad bronceada de V con mis dedos, explorando cada milímetro y llevando con mis labios y a veces con mi lengua inquieta, carias húmedas en su cuello, hombros y pechos.
Pame y G ya estaban desnudos recostados en la cama, lamiéndose y tocándose como si fuera la última noche que tendrían sexo, antes de internarse en un convento. Veía los pechos de Pame, firmes y excitados por las caricias de las manos firmes de G. Yo la recosté suavemente, de espaldas a la cama, a V, mientras dejaba a mi entera disposición su sexo húmedo brillante y dispuesto. Me acerqué a él, haciendo un recorrido desde su boca y pasando en el camino por sus pezones, hasta llegar a su vulva cálida y palpitante.
Mi lengua y mi boca la probaron, la degustaron y saborearon largamente mientras mis dedos trataban de hacer que el placer le recorriera desde la médula hasta la punta de los dedos de los pies. La besé y lamí largo rato, gustando también su tierno ano dilatado ya por el placer, y me daba cuenta de cuanto le gustaba porque cerraba con fuerzas sus piernas en torno a mi cabeza, hundida en ese espacio de placer que se mezclaba con olores y sabores que ni el más avezado de los chef podría emular nunca.
Recuerdo que mientras Pame y G acompasaban ritmos de cuerpos entregados al placer, los cuales podía ver de reojo, sin dejar mi cometido, y contemplar así el espectáculo de esos dos cuerpos, en los que no se podría decir donde terminaba uno y empezaba el otro, era un placer que muy pocos podemos darnos el lujo de ver. Pame gemía, tocaba, sentía el cuerpo de G que quería entrar en ella y romperla, como una hoja seca caída de un árbol. G estaba como un sediento que recién sale del desierto tratando de lamer todos los jugos que manaban de la vulva de Pame y que ella se lo entregaba con el mayor de los placeres.
Yo intentaba acelerar los orgasmos que le producía a V con mi lengua y con mis dedos. Es decir, le estaba dando una rica mamada de concha y clítoris mientras mis dedos la pajeaban de una forma acompasada, firme y que la hacían explotar ricos orgasmos ahogados por el gemir de ella y el de Pame a su lado.
Sabía que quería que entrara en ella con mi pene bien duro, pero la hacía esperar más aún, para que su calentura subiera aún más si es posible. Cuando Pame estaba siendo cabalgada con fuerzas demoledoras por G, levanté las piernas de V hasta sus hombros casi, para dejar su concha mojada, roja de placer e hinchada, a merced de mi pija que se fue introduciendo lentamente en ella hasta que mis huevos hicieron tope con el final de su vulva y el ano. Allí comencé a cogerla, tratando de llevar el compás que tenían Pame y G y estuvimos un rato así, disfrutándonos y viendo y sintiendo como las dos se corrían una y otra vez ante la insistencia de nuestras pijas duras y sedientas de placer.
Acabamos una y varias veces; nos duchamos; nos besamos; volvimos a cogernos, volvimos a levantarnos y a cogernos de nuevo varias veces y nos sorprendió la mañana del sábado con el sol arriba y gotas sudor en todo el cuerpo y el calor que nos invitaba a más, pero ellos tenían que ir a buscar a sus niños y nosotros a descansar después de esa noche de sexo espectacular que se da cuando hay química, buena onda y ganas de pasarla genial.
Bajé a despedirlos, mientras el portero nos miraba con cara de envidia, ya que seguramente habrá escuchado (como buen encargado chismoso) nuestro deleite sexual. En el departamento quedó un rico e invitador olor a sexo. Luego llegaron las vacaciones y ahora estamos esperando repetir!!!!!! Y por supuesto, cumplir la fantasía de Pame, del auto, jeje.
Chicos, sexys, locos y sexuales como nosotros, este post va dedicado íntegramente a Uds y a toda la gente que tenga esa linda onda como Uds y que disfrutan del sexo, pero también del camino que nos conduce a él.
Besitos húmedos donde gusten para ambos!!!!!!




Comentarios sobre Sexuales, divertidos, buena onda e insaciables
Buenos Aires 10 de Febrero de 2009.-
Hola chicos, que mas decir despues de lo narrado por este personaje tan especial como lo es para nosotros M, la verdad que no te falto aclarar nada mas, de la noche que pasamos los cuatro juntos, jajaja pero si te falto decir que durante las vacaciones que nos tomamos en la costa no hicimos mas que pensar en uds e imaginence las gloriosas noches de placer que pasamos acompañados por sus pensamiento y con las ganas locas de repetir esa hermosa noche que nos permitimos pasar junto a uds, bueno ahora si llega la peor parte de este agradecimento de aquella gloriosa salida, la despedida. `Pero lo bueno de esta despedida es la invitacion a repetir una y otra vez, muchas noches como esa que disfrutamos junto a uds, los queremos muchoooooooo y se les nota a flor de piel que tan buenas personas resultaron ser, GRACIAS por conocernos y conocerlos, desde lo mas profundo de una pareja les mandamos la mayor de las buenas ondas para uds con cariño Vanesa y Gaston.
pame(resumo en pame el nombre de los dos), me hicieron sentir como si fuera el encargado por momentos....y como espectador de platea d esta experiencia.....me encanto....muy buen relato muy bien dirigdo .....y apenas me imagino......el haber participado en semejante noche dia.......los felicito.....me da verguencita contarles como me dejaron.....ya seguire con la lectura de los demas....los felicito