Simplemente geniales...
Queremos compartir una linda experiencia que hemos tenido cuando conocimos a Cris y Romi, dos chicos copados de la página de contactossex. Nos habíamos mandado unos msj, cruzamos celu y en seguida salió la invitación pata ir tomar algo.
Fue un sábado con el frio más áspero de junio, habíamos salido a amerik ese viernes anterior y estábamos con fiaquita para salir, pero como nos parecieron hicimos de lado la modorra y nos fuimos a tomar algo con ellos.
Fuimos a un lindo restó de caballito, el cual no conocíamos. Allí nos encontramos con ellos y nos parecieron muy agradables y a medida que iba pasando el tiempo nos gustaban más.
Tomamos algo, charlamos, y pegamos muy buena onda y surgió la propuesta de ellos de terminar la noche en su casa. Hacia allá fuimos. Hacía frio en la calle, pero en el dpto. la temperatura iba subiendo a cada momento.
Una vez ambientado el lugar, muy cálido y muy placentero para nuestro gusto, creemos que gracias a la linda onda de los chicos, de Cris y Romi. Comenzamos besándonos entre nosotros, ellos por su lado y nosotros por el nuestro y nos fuimos acercando luego.
Quedaron Romi y Pame arrodilladas una frente a la otra, besándose suavemente, cálidamente y acariciándose los cuerpos con las manos, y luego con las lenguas acariciando el interior de la boca de la otra, en una linda y sexy escena erotizante. Cris y yo mirábamos complacidos ese hermoso momento.
Así estuvieron largo tiempo, disfrutándose, conociéndose, gustándose, gozándose ambas. Luego nosotros comenzamos poco a poco a desvestirlas a ambas, mientras ellas seguían en esa especie de danza sexual. Mientras iban quedándose desnudas, la piel de amabas brillando a la tenue luz de las velas, su caricias se profundizaban y los gemidos comenzaban a filtrarse por entre sus labios, desde su bocas voraces de placer.
Nosotros estábamos también desnudándonos y alguna caricia de las manos de ellas se colaban por entre esa linda maraña de cuerpos que se estaba armando, y ya estábamos sumados plenamente a ese ovillo de placer femenino.
Nos entrelazamos con ellas y comenzamos a besarlas, a acariciarlas a ambas, los cuatro ya éramos uno en ese momento. Romi y Pame respondían plenamente a nuestras caricias y besos. Mientras las dos se lamían los pechos, los pezones, Cris acariciaba la vulva de Pame y yo aprovechando la posición de Romi, semi en cuatro, me coloqué detrás de ella y fui bajando con besos y lengua por su espalda, hasta llagar a su vagina, a la cual me dediqué largo rato.
Luego cada uno quedamos con la pareja del otro, y ya solo nos ocupamos de dar y recibir placer. Romi lamía con ganas mi pene, mientras yo veía como se comían a besos y caricias profundas. Los ojos de Pame para ese momento reflejaban ya una calentura elevada.
Romi se tendió de espaldas entreabriendo sus piernas y yo me dedique con lengua, labios, mordiscos suaves a deleitarla con una sesión de sexo oral (una de las cosas que más me gustan) mientras veía de reojo a Cris y Pame, pero no les podía prestar mucha atención a lo que hacían. Se que e lo estaban pasando bien.
No recuerdo en que momento Romi lanzó su primer gemido, pero si recuerdo como tensaba su cuerpo a cada explosión de placer que le llegaba de todo el cuerpo y salía por ese diminuto pedacito de nervios recubiertos por esa piel suave, arriba de los labios vaginales. Y de pronto me encontré entrando en Romi, trataba de meterme suave, despacito, reconociendo, sintiendo cada milímetro de su húmeda, tibia y hermosa conchita. Comenzaba a moverme dentro de ella, tratando de complacerla al máximo, mientras veía a Cris, también dentro de Pame, haciendo lo mismo. Solo que Pame no es de exteriorizar con gemidos su goce, solo podés saber que está disfrutando, porque se refleja en sus ojos y sus labios se hinchan a punto de reventar.
La muy guachita se lo estaba gozando súper bien a Cris, sintiendo su pene entrando y saliendo cada vez más rápido de ella. Yo la veía por el rabillo del ojo, ella de espaldas y con los pies levantados, lo cual me encanta y excita, y Cris arriba y dentro de ella, cogiéndosela como los dioses.
Romi había acabado unas cuantas veces creo, yo también, pero mi pene sigue duro al acabar, y mas si me hacen sexo oral como me lo hacía Ro. Seguimos lamiéndonos, penetrándonos, acabando, gimiendo, gritando y gozando, con algunos intervalos, no se por cuanto tiempo, si se que estaba súper copado y queríamos seguir.
Luego nos tiramos de espaladas los cuatro, las chicas al medio. Se giraron y comenzaron a besarse. Romi siguió bajando por la panza de Pame, mientras Cris le acariciaba los pechos y yo la besaba. En ese momento Romi llegó a la vulva de Pame y comenzó a comérsela como una loba y así nos quedamos los tres ocupándonos de Pame por un largo rato. Luego Cris se ubicó detrás de Romi, que estaba lamiendo la concha de Pame con toda delicadeza, en una posición de cuatro pies, y la penetró, cogiéndosela hasta que acabó, mientras ella seguía ocupándose de la vulva de Pame. Cuando Cris salió de Romi, yo ocupé su lugar y la seguí cogiendo mientras miraba a Pame, con sus ojos de placer y Romi gemía y chupaba, lamía se movía. Hasta que acabé nuevamente y quedé viendo como Romi la seguía cogiendo a Pame.
Luego, cuando estábamos ya cansados, pero con ganas de seguir, nos recostamos un rato, tomamos fuerza y decidimos irnos, porque estábamos cansados, pero súper, súper, colmados. Los disfrutamos a ambos, nos gustó compartir esa noche con ellos y obvio que esperamos repetirlas muchas veces, pero lo más importante, es que conocimos a dos personas súper agradables y sexys, con la cual creemos, nació una linda AMISTAD HORIZONTAL, que es lo que buscamos.
Chicos, Ustedes que saben quienes son, les mandamos un cálido besito y esperamos les haya gustado este relato, del que son parte. Gracias por su buena onda y calidez, además de su sexualidad plena. Tienen todo lo que buscamos, en su equilibrio justo.



