Nos agradó su piel y los disfrutamos a full
Tragos, charla y buena onda hicieron el preliminar de una noche muy copada en la que conocimos a A y L; Plaza Serrano y una cálida brisa nocturna encuadraba nuestra charla. Así rompimos el hielo y quedó abierta la puerta a un próximo encuentro, ya más íntimo.
Aquel encuentro iba a darse muy pronto, con la excusa de una cena en casa. La noche era cálida, el ambiente distendido, por la súper onda que tienen L y A; así que cenamos, charlamos y bromeamos, pensando en como nos gustaría estar cerca de esas pieles apetecibles;
Luego de los preliminares propusimos pasar a la habitación, luz tenue, alguna música, así nos sorprendimos los cuatro besándonos cada cual con su pareja, aún; no tardamos en pasar los brazos alrededor del otro, mientras P buscaba intencionadamente la boca de L; cuando se encontraron ambas bocas, nosotros nos retiramos a mirarlas desde la comodidad de la cama, mientras ellas se deleitaban con besos profundos y caricias.
A A y a mí nos encanta ver como las mujeres que amamos, se deleitan en el placer femenino, por lo que estábamos súper excitados y muy agradecidos de que ellas nos brindaran ese show, aunque dudo mucho que se acordaran que estábamos nosotros allí.
Ellas siguieron besándose y acariciándose, lamiéndose, gustándose y nosotros solo interveníamos cuando no se podían quitar alguna prenda; al quedar ambas desnudas, P trazó un camino sinuoso desde los labios de L, pasando por su cuello, pechos, pancita hasta llegar a su sexo, el cual era separado por las manos inquietas de P, seguidas por sus labios y lengua lujuriosos;
Era el momento de llevarlas a la cama, para que sigan con sus juego de lamidas, caricias y sexo oral. Allí estuvieron largo rato, con P entre las piernas de L, dándole placer, mientras yo besaba su cuello y pechos, y ella comenzaba a chupar el pene de A.
Luego hicimos un cambio (no de roles, jaja) y P se vino junto a la boca de L, para estimular la pija de A, mientras yo comenzaba a lamer la vulva de L, que había quedado súper húmeda, cálida y muy muy a punto; mis labios y lengua recorrían esos labios deseosos de placer y mi lengua intentaba entrar en ella lo más profundo que podía, sintiendo sus jugos catapultarse hacia mi boca, así llegó el primer orgasmo de ella, que se hizo presente con unos gemidos agudos al principio y luego una catarata de gritos geniales.
Luego nos dispusimos en ronda, mientras nos chupábamos, nos acariciábamos hasta que yo entre en L, ella con sus pies en mis hombros, la boca en la vulva de P y P chupándosela a A, en un cuadro súper erótico y sexual; nos disfrutamos por un rato y seguimos durante un par de horas en nuestra maratón de sexo de madrugada, y allí me encantó ver a P, ser lamida por A y L a la vez; verla como la estimulaban en su concha y como gemía cada vez que acababa; las dos bocas de ellos estaban en su concha cálida, mientras yo la penetraba a L, en cuatro y ella se bancaba cada embestida mía, levantando su cola y arqueando su espalda.
Luego, A, la hizo levantar a P, poniéndola de pie y haciéndola tomar el borde de la cama, la penetró, mientras le separaba las piernas, nosotros con L, seguíamos nuestros juegos de lamidas, de penetraciones y nos deleitábamos verlos coger a ellos; Luego, para postre, P en cuatro, al borde de la cama, fue cojida por A y L y yo al lado de ellos, acabamos una vez más mientras P y A, llegaban al final de una noche de mucho calor, pero de súper buen sexo;
Chicos, nos súper encantó, nos sentimos muy cómodos con Uds. y los disfrutamos con muchas (ganas reprimidas) que nos habían quedado de la primera vez, jaja. Nos gusto su piel, su sabor y el sabor de sus sexos. P quedó encantada con la lengua y la boca de L, porque dice que la quiere sentir de nuevo dando esas caricias en su vulva…
Les dejamos súper besos cálidos, y bueno, como verán esto solo es un resumen, siempre lo es, pero tratamos de poner lo que más nos parece que disfrutamos todos…




